• El arranque de fachada en planta baja concentra decisiones de cotas, contacto con terreno, salpicadura, continuidad de capas y remates; si no se documenta bien, la incertidumbre aparece tarde y suele trasladarse a obra.
  • Una revisión orientativa útil no consiste en “dibujar más”, sino en comprobar si un detalle de control permite seguir el camino del agua, entender la continuidad de las capas y localizar qué decisiones siguen abiertas.
  • El criterio práctico de pase es simple: una persona externa debe poder leer el detalle, la sección y la nota de memoria y entender dónde se evita la entrada de agua y cómo se ha resuelto el encuentro con el terreno.