- El error más habitual no es “no conocer el radón”, sino dejar la estrategia como una nota genérica sin traducirla a planta, sección, detalle y coordinación con estructura e instalaciones.
- Antes de dibujar un detalle conviene fijar una secuencia de revisión: confirmar alcance del caso, decidir una estrategia principal revisable y comprobar continuidad en los puntos singulares donde suele romperse.
- Una entrega útil no promete cumplimiento por sí sola: deja evidencias claras de qué se ha decidido, dónde se representa, qué puntos quedan pendientes y cuándo hace falta escalar la validación a técnico competente.
DB-HS 1 en planta baja: revisión orientativa de arranque de fachada y zócalo para no “heredar” humedades
El arranque de fachada en planta baja concentra decisiones de cotas, contacto con terreno, salpicadura, continuidad de capas y remates; si no se documenta bien, la incertidumbre aparece tarde y suele trasladarse a obra.