• La elección entre ladrillo cara vista y SATE no debería cerrarse por imagen, sino por cómo resuelve espesor, continuidad térmica, encuentros y mantenimiento.
  • El ladrillo cara vista puede aportar una piel exterior más robusta, pero exige más control en detalles para evitar discontinuidades.
  • El SATE suele facilitar la continuidad del aislamiento, aunque requiere disciplina de ejecución y conservación en puntos sensibles.