• El encuentro entre carpintería y fachada no se “resuelve” con un detalle bonito, sino cerrando seis decisiones previas: posición, soporte, estanqueidad, drenaje, continuidad del aislamiento, y mantenimiento y sustitución.
  • La mayor parte del retrabajo en este punto aparece cuando el detalle 1:10 no coincide con la sección general, cuando las capas no tienen continuidad clara o cuando el agua no tiene una salida inequívoca hacia el exterior.
  • Un buen detalle no prescribe una solución universal: deja trazabilidad de criterio, reserva tolerancias, diferencia lo que debe quedar dibujado de lo que debe especificarse y permite coordinar arquitectura, fachada, carpintería y ejecución sin contradicciones.