• El arranque de fachada en contacto con el terreno no es un detalle menor: concentra decisiones de cotas, continuidad de capas, drenaje, protección y secuencia de ejecución que afectan a toda la coherencia del proyecto.
  • Muchas incidencias no aparecen por falta de “más dibujo”, sino por no haber fijado antes qué nivel manda, por dónde se corta la humedad, cómo se evacúa el agua y qué capas deben mantenerse continuas.
  • Antes de pulir el detalle, conviene cerrar siete decisiones y dejar evidencia clara en planta, sección y detalle, de modo que estructura, fachada y urbanización lean el mismo criterio.