• Una buena lámina no intenta contarlo todo: prioriza una idea central, la hace visible rápido y la respalda con evidencia gráfica.
  • La claridad se construye con reglas simples y repetibles: rejilla, jerarquía tipográfica, contraste, escala y consistencia entre piezas.
  • Si trabajas con una lista de verificación (checklist) antes de exportar, reduces errores de última hora y mejoras la calidad percibida del proyecto.