• El problema habitual no es la falta de datos, sino la existencia de demasiados campos poco estables, duplicados o mal repartidos entre tipo e instancia.
  • Un set mínimo bien definido permite que etiquetas, planos, listados y revisiones sigan funcionando aunque cambies familias, ajustes dimensiones o sustituyas soluciones durante el proyecto.
  • La clave no está solo en decidir qué parámetros usar, sino en establecer reglas simples de gobernanza: quién escribe cada dato, dónde vive, cuándo se puede cambiar y cómo se revisa su impacto.