• Un sistema útil de nomenclatura no necesita ser complejo: basta con fijar 4 o 5 campos obligatorios y aplicarlos siempre igual, sin sufijos creativos ni excepciones informales.
  • La versión debe indicar estado y secuencia con claridad: no es lo mismo un archivo de trabajo en progreso que una exportación válida para compartir o entregar.
  • Separar trabajo, exportaciones y entregas reduce errores frecuentes de sobrescritura, facilita revisar cambios y ahorra tiempo en cada cierre de fase.