• Un buen QA de detalle no busca “embellecer” el dibujo, sino comprobar continuidad de capas, lógica de montaje, coordinación con otros planos y notas mínimas para que el encuentro sea legible.
  • El orden de revisión importa: primero hay que entender qué condición resuelve el detalle, y después verificar continuidad, agua, montaje, tolerancias, apoyos y coordinación documental.
  • Si un detalle falla en uno de esos puntos, normalmente no está “casi listo”: necesita una vuelta más antes de circularse, porque el problema suele arrastrar errores en secciones, fachadas, cómputos o decisiones de proyecto.