• Una ficha de estancia útil no sustituye la normativa ni la memoria: sirve para convertir el programa en decisiones concretas, localizables y revisables dentro de la documentación del proyecto.
  • Un formato breve de 10 campos ayuda a reducir contradicciones entre planta, sección, detalles, cuadros y texto, especialmente cuando el proyecto cambia entre iteraciones.
  • El valor real no está solo en la plantilla, sino en el ritual de mantenimiento: revisar las fichas en tres pasadas y exigir que cada decisión tenga una evidencia visible en los entregables.