• Una matriz ponderada útil en anteproyecto no sirve para “demostrar” una preferencia previa, sino para hacer visibles los criterios, los pesos y las renuncias que sostienen una decisión.
  • El formato más operativo para estudio, tutoría o pequeño equipo suele ser una sola página con un máximo de tres alternativas, cinco criterios y evidencia mínima enlazada a planos, esquemas o cuadros del propio trabajo.
  • La calidad de la comparación depende menos de la fórmula que de tres cosas: definir criterios antes de discutir soluciones, justificar cada puntuación con evidencia verificable y cerrar cada iteración con una decisión clara de seguir o descartar.