• La última revisión debe centrarse en coherencia documental y control de versiones, no solo en calidad gráfica o corrección aislada de cada pieza.
  • Revisar en el orden correcto ahorra tiempo: primero metadatos y denominaciones, después datos sensibles, luego referencias cruzadas y finalmente lectura externa.
  • Una buena entrega termina con un registro mínimo de versión, incidencias cerradas y pendientes, para que el proyecto pueda rastrearse y retomarse sin ambigüedad.